Qué es la corrección de pruebas y cómo se hace

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La corrección de pruebas es esa revisión que se realiza durante las etapas más avanzadas del proceso de publicación. Una vez que el libro ha sido leído, releído, editado, revisado y vuelto a revisar, se le entrega al equipo de producción gráfica que verterá el manuscrito en un documento de diseño, usualmente en una aplicación especializada, como Adobe InDesign o QuarkXPress.

En ese momento, el texto abandona las manos de su editor y de su autor y no puede trabajarse más con las funciones de corrección de los procesadores de texto.

Cada editorial establece cuántas correcciones de pruebas se realizan, pero el control de calidad exige de dos a tres, como cifras mínimas.

Esta corrección ya no se hace en pantalla, salvo que se haga en un archivo PDF, porque es esencial que la página formada permanezca tal y como se ve en el programa de diseño.

Además, no solo se revisa el texto, sino otros elementos, como los espacios, las cabeceras, los elementos no textuales (que estén donde corresponde o sean eliminados ahí en donde no deberían estar), la división de palabras, los ríos y calles (espacios entre palabras y los bloques de texto), los rosarios (secuencias de caracteres similares al inicio o final de los renglones), todo tipo de erratas y un largo etcétera. Los pormenores de la corrección de pruebas requieren de una serie de artículos, así que no los abordaré en esta breve entrada.

Cómo se realiza la corrección de pruebas

Puesto que la fidelidad de la página es crucial, todavía hasta la fecha, predomina el uso de la impresión de papel y las anotaciones a mano alzada para realizar la corrección.

En mi caso particular, utilizo lapicero rojo (ojalá de gel y con punta muy fina y precisa), lápiz, algún color adicional para otras anotaciones (verde o morado) y muchas notas adhesivas, para poner comentarios adicionales, hacer marcas generales, diferenciar capítulos…

Cuando se tiene la mala suerte de tener que añadir o corregir un párrafo íntegro —algo que solo debería suceder de manera ocasional, dado que ya para esta altura del proceso se superó la corrección de estilo—, a veces es útil digitar el párrafo en un procesador de texto, imprimirlo y pegarlo con cinta adhesiva.

Así de artesanal es el proceso.

Y esa impresión vale oro: porque vale muchas horas de trabajo y debe ir y venir de forma física entre la persona que hace la edición gráfica y la corrección de pruebas.

¿Se puede evitar la corrección de pruebas?

Hacer o no la corrección de pruebas es una de las grandes diferencias entre las buenas y las malas ediciones. Este es un control de calidad indispensable para frenar, antes del producto final, las pequeñas imperfecciones que se van quedando en el texto, a pesar de nuestros esfuerzos previos.

Además, no todo son erratas que provienen del texto previo. Otras erratas se forman el proceso: un dedazo, una persona que corrige por error (y a veces con buena fe, pero algo de ignorancia) algo que estaba bien, un error de montaje y no de texto (un elemento de página maestra que se va por error en una ventana de capítulo), una figura invertida por error, imágenes que quedaron en la página equivocada y otros muchas pequeñas imperfecciones en el proceso.

Son pequeñas cosas, pero hacen la diferencia en un libro hecho con cuidado y otro que nadie se tomó la molestia de revisar.

¿Se necesita entrenamiento para hacer corrección de pruebas?

Sin duda.

Se necesita la guía de alguien con más experiencia, leer un poco (las obras de José Martínez de Sousa traen apartados al respecto) y, sobre todo, entrenar la mente para que pueda ver lo que normalmente pasa por alto. La mente debe ver el error en lugar de leerlo como si fuera correcto. Y debe aprender a verlo todo: el inicio de la página, los márgenes, los vacíos, las figuras… ¡todo! También debe ser capaz de leer texto y reconstruir sentidos (funciones lógicas y semánticas), pero también debe ser capaz de ver la página como una figura (funciones espaciales y visuales). La letra es a veces dibujo y a veces palabra. Y la mente debe aprender a verla de esa forma.

También hay que aprender una serie de marcas para el señalamiento de los cambios. Cada editorial puede tener los suyos, aunque hay algunas casi universales.

El resto es práctica.

¿Se puede hacer corrección de estilo en la corrección de pruebas?

Jamás.

De vez en cuando se detectará una coma, una cacofonía, una reiteración. De vez en cuando habrá una frase sin sentido que necesitará del arreglo de un verbo o el cambio de una palabra. De vez en cuando habrá un párrafo macarrónico, extenso y perdido que todo el mundo pasó por alto. Pero solo de vez en cuando.

Las correcciones de estilo en una corrección de pruebas deben ser mínimas. La cantidad en sí dependerá de la extensión del texto, pero el porcentaje ha de ser bajo en proporción con la totalidad del texto.

La verdadera corrección de estilo debe hacerse antes, cuando el movimiento de párrafos, la inserción de títulos, la reescritura de textos o el recorte de palabrería no tengan un impacto en las páginas formadas del libro.

De lo contrario, habría un gran desperdicio de recursos y, en lugar de ganar tiempo, se perdería.

En síntesis

La corrección de pruebas es un paso indispensable para garantizar la calidad de la edición. Es distinta de la corrección de estilo, porque no se centra en la expresión verbal del texto sino en los errores y las imperfecciones, dentro del texto, que puedan haberse colado tras la corrección de estilo (y por la manipulación posterior) y más allá de esta, dentro de la página formada o diagramada. Requiere de un entrenamiento especial y diferente de otras formas de edición y corrección, pero se adquiere con guía, práctica y constancia.

Por sus características, se hace por lo general en papel y, hasta ahora, no había posibilidad de suplantarla con la tecnología digital, salvo en documentos de corta extensión. En otro artículo se revisará cómo el uso de tabletas y lápices inteligentes puede transformar este quehacer artesanal de la corrección de estilo.

(Fotografía: cortesía de Pixabay.com)

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5 comentarios

Archivado bajo Copyediting, Corrección, Corrección de estilo, Corrección de pruebas, Corrector, Diseño, Edición, Empresa editorial, Estilo, Herramientas informáticas, Labor editorial, Libros, Nuevas tecnologías, Tecnología, Tecnologías de la palabra

5 Respuestas a “Qué es la corrección de pruebas y cómo se hace

  1. Reblogueó esto en KAJA COMUNICACIÓNy comentado:
    La corrección de pruebas ó el arte de ver lo que los demás omiten. Así lo resumo.

  2. Hugo Amicone

    Tu sitio es de los mejores que encontré en la web referidos a esta pasión por las palabras. Te mando un abrazo.

  3. VICENTE HERNANDEZ LEON

    Hola, me gustaría saber si das curos o algo así. Necesito mejorar mi redacción y quisiea saber si me puedes ayudar.

    • Jacqueline Murillo

      No, Vicente, no doy cursos de redacción en este momento ni tengo planes para el futuro cercano. Pero hay una numerosa oferta de cursos de redacción, en diversos países y en línea. Puedes buscar en la plataforma de Coursera. Sin duda encontrarás alguno. Saludos y suerte.

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