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Pasos para elaborar un plan de obra

Los siguientes pasos son algunos consejos para elaborar un plan de obra a partir de un diseño curricular y por encargo, con base en parámetros específicos y claros establecidos por la casa editorial.

Identifique su población meta

¿Se dirige a un público general o especializado? ¿Son estudiantes de una carrera o de un curso de servicio? ¿Son estudiantes de niveles iniciales o avanzados? ¿Cuáles conocimientos previos deben tener para comprender este material? ¿Cuáles habilidades y conocimientos habrá adquirido al finalizar la lectura del texto? ¿Cuál es el perfil de salida de la carrera a la que pertenece la asignatura? ¿Cuál es la edad promedio? ¿Hay mayoría de hombres o mujeres? ¿Es una población de bajos recursos o muy educada?

Las respuestas a estas preguntas le ayudarán a tomar ciertas decisiones sobre el tipo de discurso que deberá emplear para escribir el texto. Sabrá si puede emplear un lenguaje más o menos especializado o, por el contrario, debe ir aportando las definiciones de algunos conceptos básicos. Le indicará la naturaleza de los ejercicios y actividades complementarias y, en general, le dará una idea de la profundidad con que debe tratar el tema.

Determine la extensión de la obra

Antes siquiera de formular la estructura de la obra, hay que saber todos los pormenores operativos: ¿cuántas páginas tendrá?, ¿cuáles son los plazos generales de entrega?, ¿será o no una obra ilustrada? En especial, se debe conocer todo lo posible sobre la extensión del texto, tanto en cantidad de palabras como en número de páginas.

  • Cantidad de páginas/palabras de la publicación: 50-80 páginas (menos de 50 000 palabras, 150-200 páginas (50 000-70 000 palabras), 300-500 páginas (100 000 palabras en adelante)… La equivalencia palabras/páginas varía según las características de la página publicada, el tipo de obra y los productos específicos de la casa editorial.
  • Porcentaje de ilustraciones aproximado para la obra: menos del 5%, entre 15 y 30%, 50% o más.

A mayor porcentaje de ilustraciones, menor porcentaje disponible de texto. Por ejemplo, si la publicación final debe rondar alguna cifra aproximada entre las 175 y las 200 páginas de cuerpo de texto (aparte irán las páginas preliminares y otros recursos de la obra), pero es una obra con un porcentaje de figuras superior al 40%, y lleva recursos gráficos como una columna auxiliar para información flotante y móvil, la cantidad de palabras se reducirá de 50 000 a unas 30 000.

Si, por el contrario, las mismas 200 páginas son para una obra de solo texto, sin ilustraciones ni columna auxiliar, se podría pensar en unas 70 000-85 000 palabras.

Esto debe estar claro desde el inicio, así usted, cuando escriba, no perderá esfuerzos en obras inacabables que luego serán recortadas sin misericordia.

Comprenda y respete la metodología de la asignatura

Una obra puede tener un enfoque más teórico o más práctico. Conviene diseñarla para que responda a las necesidades metodológicas. Si la obra tiene un enfoque teórico, tendrá una mayor cantidad de palabras. Sin embargo, si es de corte práctico, el texto puede ser menos relevante que los ejercicios y prácticas incluidas.

Analice los objetivos y temas de la asignatura

La obra final deberá ser el reflejo del diseño de la asignatura. Cuando lea el diseño curricular, revise los siguientes puntos: ¿cuántos temas tiene?, ¿cuántos objetivos tiene cada tema?, ¿cuál es la lista de contenidos asociada a cada objetivo?, ¿cuántas horas se espera que el estudiante le dedique a cada tema?, ¿cuánta profundidad deberá tener cada tema?

Conviene elaborar una lista de todos los contenidos de la publicación, con base en esta propuesta inicial. Esta lista luego tendrá que adquirir estructura, en términos de secuencia, extensión y profundidad. Una vez reorganizada, podrá distribuirse entre la cantidad de secciones o capítulos.

Defina cuántas partes, temas o capítulos tendrá su obra

Una vez conocidos estos datos, es necesario comenzar a tomar ciertas decisiones generales. Todavía aquí no desarrollamos contenidos como tales, sino que nos basamos en el documento que se haya proporcionado como base para proponer el texto, ya sea un diseño curricular o el plan de una asignatura.

  • División general de la obra: ¿tendrá una o varias partes?, ¿cuántos capítulos tendrá?, ¿cuántos temas serán atendidos en cada capítulo?, ¿cuál será la extensión promedio de cada capítulo?
  • División específica de los capítulos: ¿cuáles serán las partes en las que se divide un capítulo fijo? Por ejemplo: objetivos, motivación, desarrollo de la teoría, práctica dirigida, práctica independiente o ejercicios de autoevaluación.
  • Recursos didácticos tentativos: ¿cuáles subsecciones adicionales incluiré, no sujetas a apartados sino a las oportunidades temáticas? Se usan estos recursos para añadir información de cultura general, transversalizar de algún tema, preguntas generadoras, recomendaciones bibliográficas para ampliar el conocimiento de la temática, gráficos, esquemas.

Si un tema corresponde al 25% de los contenidos de la asignatura, no podrá abarcar la mitad de la obra (digamos, por decir algo, 100 páginas), porque estaría excediendo el espacio que le debería dedicar y esto redundará en una obra desequilibrada o que, al final, podría llegar a tener 500 páginas en lugar de 200.

El esquema (outline) o índice tentativo de la obra

Este es el paso más productivo porque, a partir de aquí, la obra comienza a “verse” y podemos imaginarla más o menos como llegará a ser. Se toma cada capítulo, tema o parte de la obra y se comienza a desglosar en sus contenidos específicos. Aquí se pueden seguir estos pasos:

  1. Distribuir todos los temas entre la cantidad de capítulos/páginas que tendrá la obra.
  2. Fijar una extensión promedio para cada uno de los capítulos y sus temas.
  3. Hacer un esquema (puede ser en un cuadro, para más comodidad) que se irá rellenando con base en el diseño curricular. Incluye las secciones “fijas” o repetidas que el capítulo tendrá, en su respectivo orden (por ejemplo, un resumen inicial siempre al principio de la obra o una síntesis siempre al final del texto).
  4. Anotar los objetivos del capítulo con base en los temas incluidos.
  5. Desglosar el capítulo en sus apartados principales.
  6. Desglosar los apartados principales en subapartados.
  7. Describir (en una oración o dos) los contenidos que desarrollará cada apartado.
  8. Incluir notas con ideas adicionales de escritura (ilustraciones, actividades, recursos de mediación).

Sobre la numeración

Si es una obra académica, al menos para efectos de preescritura, conviene emplear una numeración detallada, estilo 1, 1.1, 1.1.1, 1.1.1.1… Si se emplea este modelo, se debe recordar que está sujeto a algunas reglas básicas:

  • La primera cifra corresponde al número de capítulo (1, 2, 3…)
  • La cifra que le sigue corresponde al título nivel 1 del capítulo (1.1., 1.2, 1.3…)
  • La numeración se reinicia con cada capítulo: capítulo 1: 1.1, capítulo 2: 2.1…

Para finalizar

Una vez que se logra esquematizar el primer capítulo, el resto se vuelve más sencillo: se “rellena” el esquema básico de capítulo con la secuencia de temas del diseño curricular o plan de la asignatura y se hacen las adaptaciones del caso.

Un esquema básico de primer capítulo podría verse así:

Capítulo 1: Edición para autores

Apartado
Subapartado
Notas
Objetivos de aprendizaje
  1. Reconocer el valor de la edición de textos en el proceso creativo.
  2. Distinguir los tipos de edición.

[Los objetivos se toman textualmente del diseño curricular]

Introducción

Motivación de lectura. Se inicia con una anécdota que remita al tema principal.
1.1. Edición y escritura 1.1.1. Por qué debo dejar que alguien edite mi texto
1.1.2. Cuándo editar
1.1.3. Cómo altera la edición mi texto
Tendrá una sección para columna auxiliar con preguntas frecuentes de los autores.
1.2. Tipos de edición 1.2.1. Edición de contenidos
1.2.2. Edición sustancial
1.2.3. Corrección de estilo
– Se ilustrará con páginas corregidas a mano.
– Se incluirá un recuadro con un ejemplo célebre de edición
1.3. Técnicas para editar el propio texto 1.3.1. Eliminar lo que sobra
1.3.2. Reconocer muletillas, latiguillos y errores frecuentes
1.3.3. Comprobar las afirmaciones
– Se incluirá la definición de “latiguillo” y “muletilla” en la columna auxiliar
¡A practicar! Ejercicio de corrección textual

Desde luego, este ejemplo fue inventado para este artículo y no refleja ninguna obra real.

Se debe velar porque todos los contenidos del plan estén incluidos en la obra y que las adiciones (temas de más, nuevos apartados, discusiones extra) estén justificadas, sean pertinentes y se limiten a la información estrictamente necesaria para comprender la obra en su totalidad.

Con el plan listo y aprobado, se puede, ahora sí, comenzar a escribir; con la ventaja de que ahora no me atrapará la incertidumbre: sé más o menos cuántas páginas tendrá mi libro, cuántas páginas tendrá cada uno de los capítulos y cuáles serían los temas fáciles o difíciles. Mis sesiones de escritura serán más productivas porque no dependerán del susurro de la musa, a ver cuándo me dará la alegría de decir que esta es la última página, sino de mi itinerario de viaje, que puedo o no seguir en secuencia.

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Consejos prácticos para identificar buenos libros

Encontrar los libros más adecuados para alimentar una tesis, obra, novela o proyecto de escritura de cualquier índole es uno de los desafíos más frecuentes de quienes se inician en las artes místicas de la investigación y todavía no alcanzan, por mucho, el grado de especialistas. Se confía demasiado en las recomendaciones personales o se limita la búsqueda a las desactualizadas y saqueadas bibliotecas universitarias y las escuetas librerías locales. ¿Cómo se sabe cuáles son los mejores libros? ¿Cómo distribuyo mis pocos recursos disponibles? ¿Dónde los encuentro? ¿Cómo los atraigo hasta mi biblioteca?

El olfato para la compra de libros se entrena y desarrolla, similar al paladar de un buen catador: con una muestra, ya se sabe si vale la pena o no, si será la obra clave de la investigación o un desperdicio de dinero.

Estas son algunas recomendaciones surgidas de mi experiencia personal para adquirir libros, ya por la vía del préstamo bibliotecario o la compra en librerías físicas o en línea.

El título
Sin duda el punto de acceso es el título, muy a menudo antes del autor. ¿Por qué? Se tiene un tema en la cabeza, pero no se conoce a “las vacas sagradas” del área elegida. Muchos títulos especializados contienen palabras vinculadas con el tema de estudio. Los catálogos de bibliotecas (ahora casi todos en línea) y de librerías virtuales –así como las redes sociales de libros, recomendaciones y marcadores– son excelentes puntos de partida para localizar los futuros libros de nuestra biblioteca.

No importa si se está en Costa Rica y se consulta una base de datos española. Si el libro existe, el primer paso es averiguar que existe. Localizarlo, comprarlo y traerlo ya es mucho más fácil cuando se tienen los datos básicos de título, autor, edición y editorial; una ficha bibliográfica proporciona esa información.

El autor
Desde luego, este punto y el anterior son intercambiables y hasta indisociables. Si ya se le conoce a un autor un buen libro sobre el tema, quizás tenga otros.

Vale la pena leerse las fichas biográficas: a veces mencionan universidades, círculos de pensamiento, escuelas, obras relacionadas, nombres de colaboradores y detractores, afiliación política y otros datos de interés, ya sea para usar sus obras o descartarlas sin mayor desperdicio de recursos.

Lista de contenidos

La lista de contenidos, de un vistazo, proporciona una idea bastante amplia de los temas tratados en la obra. Entre otros aspectos, se puede valorar la terminología usada (ya se ve clara en la forma de nombrar los apartados), la estructura del tema, la profundidad en su desarrollo, hacia dónde se orienta ese título que parecía tan sugerente. Puede saberse si se trata de una obra especializada o de divulgación, una visión panorámica e introductoria, una investigación puntual y profunda, una recopilación de artículos, el resultado de años de trabajo o una ocurrencia…

Muchos libros en Amazon incluyen la lista de contenidos (mediante la herramienta “Look Inside”) o pueden consultarse parcialmente en Google Libros.

Lectura de un capítulo y páginas internas al azar

El primer capítulo es la entrada de la obra y dice mucho más que las introducciones: da pistas de cómo se abordarán los temas y de cuánto tiempo pierde el texto en nimiedades o si va directo al grano.

Para el resto de la obra, lo mejor es practicar la bibliomancia: se abre en cualquier parte y se comienza a leer ahí, sin previo aviso. Se puede ver cómo escribe el autor, cuán elaborado es su texto, cuán acertadas o descabelladas son sus afirmaciones, hasta dónde llega con cada apartado.

También vale la pena revisar cómo maneja las fuentes y referencias dentro del texto: ¿proporciona información completa o no usa citas del todo?, ¿indica en qué se fundamentan sus afirmaciones o está plagado de generalizaciones y juicios de valor?, ¿menciona pocos autores o se ve dominio de la producción científica en su campo?

Desde luego, se vale irse de cabeza a un apartado sugerente de la lista de contenidos. Así, desde antes de comprar el libro, uno sabe si llenará o no las expectativas ya generadas.

Además del ya citado Google Libros, que proporciona páginas al azar de las obras, si el libro tiene versión digital para Kindle (Amazon) se puede acceder al capítulo 1 de manera gratuita.

Las bibliografías como lista de compras

Uno de mis trucos favoritos para elegir libros son las recomendaciones de los propios libros. Un especialista cuya obra es el resultado de treinta años de investigación está muy bien informado, tanto de los precursores y autoridades de su área como de los más recientes avances. Sus bibliografías nos mostrarán una comunidad científica llena de mentes que han pasado años reflexionando sobre preguntas que nos hacemos por primera vez.

Si además comenzamos a encontrar autores repetidos en las bibliografías de varias obras, casi de seguro estaremos ante un texto indispensable (o ante una comunidad científica endogámica; también hay que tener cuidado). Las bibliografías son indicadores de las tendencias epistemológicas, del uso de fuentes primarias o secundarias y, en general, de la seriedad de la investigación.

Por lo tanto, cuando tenemos la suerte de que una obra atinada caiga en nuestras manos, uno de esos libros que leemos con entusiasmo, en ese momento debemos caer directo sobre la lista de referencias y explorarla sin remordimientos. Al final de la jornada tendremos una buena lista de obras por valorar o incluso comprar.

Los comentarios de otros lectores

Las reseñas y comentarios son información de primera mano. Ahí se encuentran recomendaciones de otros libros, advertencias, explicaciones, impresiones, juicios de valor a veces devastadores y hasta ignorancias indecibles. Muchos ahorran dinero, otros instan a gastarlo. En todos los casos, siempre es una ganancia leer las experiencias previas de personas en países distantes, incluso si uno desea buscar la obra en una librería local.

El papel de la intuición

Finalmente, en la compra de libros tiene un papel la intuición. A veces se experimenta un “no sé qué” del libro, algo en su cubierta, en lo no dicho por los comentarios, en el resumen de la contracubierta, en la foto de su responsable… Algo que hace la diferencia entre comprar o no comprar, leer y no leer…

En síntesis

Estos consejos también son válidos para artículos de revistas y tesis en formato electrónico, cada vez más fáciles de localizar gracias a las bases de datos como JSTOR y EBSCO.

Hay muchas maneras de irse armando de una biblioteca especializada, filtrada, de buena calidad, actualizada, completa y de utilidad para una investigación o proyecto. Tómese su tiempo, valore los libros con todas las herramientas posibles y no se limite: usted puede acceder a la mejor información en cualquier campo, solo tiene que encontrarla.

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Librerías en línea de libros en papel

Para continuar el tema abierto en el artículo anterior, reseño aquí, de manera breve, mi valoración de las cuatro tiendas en línea que utilizo usualmente para adquirir mis libros. La selección queda reducida a mi experiencia, filtro inevitable. Excluyo de aquí Barnes&Noble porque me rehúso a pagar el recargo por concepto de impuestos, pero puede ser que su sistema de cupones y club de membrecía sean atractivos para otras personas.

BetterWorldBooks: excelentes precios, envío barato, sentido social

Esta es la favorita de mis tiendas, aun cuando es la más pequeña. BetterWorldBooks, además de una librería, es también una fundación para la promoción de la lectura en diversos lugares del mundo. De esta manera, el dinero recaudado por las ventas tiene un fin social, desde mi punto de vista, muy loable.

Esta tienda tiene la oferta más reducida, es verdad, pero cuando un libro se encuentra en su catálogo, a un buen precio, es la más competitiva en todos los demás aspectos: los costos de envío a cualquier lugar del mundo son los más baratos ($3.99) y el servicio al cliente es extraordinario, puntual, muy amable y con mística (¿cuántas veces recibe uno un correo electrónico indicándole que el libro que ha comprado le envía una carta personal a uno, su nuevo dueño?).

Dispone de un marketplace, en donde, sin esperarlo, pueden aparecer excelentes ofertas. Aunque el costo del envío sea un poco mayor ($7.99), todavía es competitivo frente a las alternativas.

Debo admitir que a los libros les toma mucho tiempo en llegar, más del calculado por ellos, pero siempre llegan, sin falta. Y si desaparecieran en el camino, el dinero sería reintegrado o el ejemplar, repuesto. Por eso, ¿qué importa un poco de paciencia frente al ahorro sustancial y la certeza de que, de paso, se contribuye a una buena causa?

Amazon: la opción más segura y de oferta más amplia

Decir algo distinto de Amazon sería injusto. Su servicio al cliente es impecable y dispone de varias herramientas indispensables para el comprador en línea: descripciones detalladas de los editores, valoración y comentarios de otros lectores, recomendaciones automatizadas basadas en los gustos del comprador y en la selección de otros compradores, previsualización de la tabla de contenidos de muchos de sus libros, riguroso sistema de reclamos y devoluciones, embalaje de alta calidad. Es una tienda que, en general, se caracteriza por la calidad y por escuchar a su cliente.

Además de los libros nuevos que pueden adquirirse directamente a Amazon, como tal, disponen de un marketplace o mercado conformado por cientos de pequeños libreros alrededor de Estados Unidos, Canadá y Reino Unido. A través de esta red de ventas es posible encontrar ofertas increíbles para ejemplares de alto costo o fuera de circulación.

La calidad del marketplace está garantizada por un riguroso sistema de valoración de cada uno de sus miembros, de manera que el comprador tiene la oportunidad (yo diría: el deber) de expresar su experiencia y denunciar los malos tratos por parte de los vendedores, así como de premiar los envíos rápidos, de libros en condiciones tal y como se describieron y a buenos precios. El servicio al cliente también es riguroso en este sentido, y cuando el comprador así lo solicita, se tramitan devoluciones o reintegros por causas como extravío. Por la misma razón, los vendedores se esfuerzan por dar un excelente servicio, para no ser excluidos del sistema, y por eso suelen responder cualquier consulta en tiempos récord y hacer sus envíos tan pronto como les sea posible.

Todos los libros nuevos (directamente comprados a Amazon) pueden optar por envío internacional, pero a un costo de $5 adicionales por ejemplar. Si los libros son muy pequeños o livianos, es más barato traerlos por medio de un servicio de casillero postal en EUA. Las órdenes de más de $25 no pagan envío en territorio norteamericano y son ideales si se utiliza un servicio de courier intermediario, pero uno debe recordar sumarle al costo total de los libros el transporte que se hará desde el casillero postal hasta su país.

Los libros adquiridos en el marketplace serán remitidos desde la locación del vendedor, por lo tanto vendrán en paquetes separados, y pagarán un costo de $3.99 por concepto de transporte dentro de EUA, adicionales a los que se deban pagar para hacerlos llegar hasta el país del comprador. No todas las tiendas del marketplace tienen disponible la venta a otros países del mundo.

Alibris: un conglomerado de compraventa

Alibris es una tienda especializada en libros usados, aunque aparecen libros nuevos y discos compactos entre su oferta. Tienen muy buenos precios y una oferta muy variada, y suelen premiar al comprador frecuente con cupones de descuento, casi simbólicos. Ni una sola vez me ha respondido un vendedor a través de la plataforma de servicio al cliente de Alibris, así que no puedo recomendar la tienda en ese sentido. A veces tienen algunas deficiencias debido a su plataforma informática; sin embargo, tengo más experiencias positivas que negativas con esta compañía y puedo recomendarla.

AbeBooks: librerías de todos los rincones del mundo

AbeBooks tiene la peor plataforma informática de todas y la más incierta (un libro que aparece en oferta puede no estar ya en los estantes del librero), pero es la única librería en línea de cobertura global. Aglutina vendedores de países tan distantes como Australia, Bélgica o Argentina. Libros que a menudo no aparecerían mediante otra vía pueden ser localizados aquí. Desde luego, los costos de envío son muy variados. Tienen un portal para libros en español, IberLibro, pero rara vez la utilizo porque todos los precios están en euros y, con la devaluación de la moneda de mi país, salgo perdiendo (intimidades de compradora).

Forma de pago

Tal vez sobre decirlo, pero todas estas son tiendas seguras y jamás he tenido problemas de estafas o cobros anómalos. Algunas de ellas aceptan pago a través de PayPal; las que no, al menos trabajan con las tarjetas de crédito internacional más reconocidas.

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Consejos para comprar libros de papel en internet

Solía quejarme, años ha, de lo difícil que era obtener una bibliografía actualizada, de punta y gran calidad académica en un país pequeño y con limitada oferta bibliográfica, como el mío. Acá algunos libros son tesoros que deben atraparse de inmediato, so pena de perderlos irremediablemente y hasta nuevo aviso.

Las librerías en línea cambiaron para siempre esta condición. Si uno tiene el dinero y un adecuado sistema de correos, todo es posible: el libro de nuestro antojo llegará desde cualquier lugar del mundo en donde se encuentre. Para quienes todavía están pensándolo mucho en atreverse, comparto estos sencillos consejos, resultado de mi experiencia personal.

Paso 1: elegir el libro

El mayor problema de un lector ávido o de un investigador obsesivo no es poder comprar el libro sino saber cuál es el libro ideal, el que andábamos buscando, el que nos ayudará a ir un paso más lejos. En lo personal, disfruto muchísimo las bibliografías de obras que ya estén en mis manos: son mis mejores listas de compras. El gusto de un investigador especializado es uno de los mejores instrumentos para tener acceso a una lista selecta, ya filtrada y, la mayoría de las veces, previamente consultada por alguien con más criterio que uno.

Las librerías en línea funcionan mejor cuando uno sabe de antemano cuál obra se anda buscando. Aún así, siempre es posible utilizar los buscadores de cada tienda. Entre todas, Amazon destaca por su sistema automatizado de recomendaciones, una de las mejores herramientas para ayudarle al lector compulsivo a encontrar obras similares o afines a la que acaba de localizar mediante una búsqueda tentativa.

Los comentarios de otros compradores son también una guía invaluable, especialmente cuando algunos de ellos se toman la molestia de recomendar otras obras de mejor calidad o similar talla. Cuando tengo dudas sobre los contenidos de un libro, usualmente son los anteriores compradores quienes me ayudan a despejarla.

Conviene también hacer uso de la herramienta look inside, de Amazon, que nos permite ver la tabla de contenidos de la obra y algunas páginas internas, así como Google Books, en donde, si tenemos suerte, hay una vista previa del libro, cuando andamos buscando una valoración más profunda.

Paso 2: localizar el mejor ejemplar al mejor precio

Una vez conocida nuestra futura adquisición, parte de la diversión es encontrar la mejor oferta. El mercado de libros usados se nos abre gracias a las librerías virtuales que aglutinan librerías más pequeñas a través de un mismo sitio web. En otro artículo detallaremos las ventajas de cada librería; en este, baste mencionar los cuatro sitios más importantes para la compra de libros usados: el marketplace de Amazon, Alibris, AbeBooks y, mi favorita, aunque su oferta sea menor, BetterWorldBooks.

Tengo la manía de preferir los libros en pasta dura, ojalá no pertenecientes a la colección de una biblioteca y en el mejor estado posible (¡vaya!, que si debo pagar tanto dinero en transporte, que al menos el libro esté en muy buenas condiciones). Según mi experiencia de compradora, la descripción de los vendedores es la guía fundamental con la que cuenta el comprador. Estos son los criterios que utilizo para elegir el ejemplar y la tienda de donde lo voy a adquirir:

  1. Seleccione el ejemplar con la categoría más alta. Las categorías new, like new y very good son casi siempre una apuesta segura (salvo las ocasiones en las que el vendedor se ha equivocado en su valoración, que suelen ser las menos dado el estricto sistema de penalización cuando el cliente no queda satisfecho). Muchos libros que aparecen descritos como very good (muy bueno) realmente parecen nuevos.
  2. Elija libros cuya condición haya sido descrita de manera detallada. Algunas librerías se rehúsan a dar detalles sobre el ejemplar que tienen a la venta, contentos solamente con anotar la categoría. Es preferible, en ese caso, adquirir el ejemplar de otro vendedor que sí se haya tomado la molestia de indicar cuáles son los daños que podemos esperar: el nombre del anterior dueño en la falsa portada, alguna mancha, arrugas en la cubierta, páginas subrayadas, roturas en la camisa… Así, cualquier daño que luego veamos en el libro ya lo habremos conocido de antemano. Cuanto más explícita sea la descripción, mejores los resultados de nuestra compra.
  3. Elija la mejor encuadernación, según sus gustos. Es muy necesario verificar en dónde ha sido clasificado el libro, si como paperback (pasta suave o rústica) o como hardcover o hardback (pasta dura). Algunas veces el vendedor escribe unknown binding. En efecto, en estos casos puede llegar a nuestras manos un libro en rústica ahí donde esperábamos uno en pasta dura.
  4. Prefiera un ejemplar con dustjacket (camisa o sobrecubierta). Si no aparece explícitamente en la descripción que el libro incluye la sobrecubierta o camisa, no podemos reclamar porque esta hacía falta.
  5. Evite las copias descartadas por bibliotecas (ex-library), pero con cuidado de no dejar pasar una buena oferta. No todas las bibliotecas son iguales y no todos los libros de una biblioteca terminan en estado deplorable. He adquirido ejemplares en un estado casi perfecto, con algún discreto sello de la biblioteca que alguna vez lo tuvo en su catálogo. Otros, sin embargo, sí muestran el paso de los lectores por sus páginas. Uno puede arriesgarse cuando la descripción del ejemplar (limpio, sin subrayados, con los sellos usuales) y su categoría (muy bueno, como nuevo) indican un trato amable y una copia en buenas condiciones.
  6. Evite las good reading copy (copia buena para leer). Cuando un vendedor incluye esta frase en la descripción del libro, usualmente nos encontramos en las categorías de good y acceptable. Esto nos indica un interior relativamente limpio (o con pocos subrayados), pero un lomo arrugado, una cubierta con roturas u otros daños mayores y, en algunas ocasiones, hasta manchas de agua o polvo. La única manera en que yo elegiría un ejemplar de estos es un precio imbatible o la falta de mejores opciones.
  7. Si tiene dudas, pregunte. Esto funciona mejor con los socios de Amazon que en las demás librerías, pero es la única manera de obtener información fidedigna y confiable sobre el ejemplar que uno busca. A veces se quiere una determinada edición, o tiene interés en saber cuán molesta es la mancha de agua declarada por el librero. Basta enviar un correo electrónico y, en la mayoría de los casos, recibiremos una respuesta en un lapso de 48 horas (a veces responden el mismo día). Desde luego, si usted siente que esta es una oferta que puede escapársele de las manos y la descripción es satisfactoria, ¡no lo piense más y compre ese libro cuanto antes!
  8. Compare. Busque el título en varias librerías, analice las descripciones, vea el nombre de las tiendas que lo venden, las tarifas de transporte y las ediciones. Con mucha frecuencia encontramos el mismo ejemplar a precios distintos (una vez me ahorré $50 así).
  9. Si no tiene prisa, espere. Si piensa que el precio es muy alto, el ejemplar a la venta está en muy malas condiciones o, de hecho, no hay ninguno disponible por ahora, añádalo a su lista de deseos (wishlist, casi todas las librerías virtuales permiten hacer una) y monitoréelo pacientemente, unas semanas o hasta unos meses, hasta que aparezca una copia del libro ajustada a sus requisitos. Así he pagado $11 dólares por libros cuyo precio de venta era de $60 y he podido adquirir enciclopedias de $300-$900 a precios de remate de $50.

Paso 3: traer el libro a casa

Si se tiene el dinero, cualquier libro puede ser traído desde cualquier lugar del mundo, pero a un costo algunas veces injustificable. La situación geográfica del comprador es clave. En mi caso, estoy en Centroamérica y, por lo tanto, lo más rentable para mí es adquirir libros en Estados Unidos, si bien a través de AbeBooks he encontrado excelentes ofertas desde el Reino Unido, Francia y otros países europeos, digamos unos 7 euros, que son el paraíso si los comparo con los 25 a 50 euros que me puede costar traer un libro desde España o los 25 dólares, si tengo la intención de comprarlo en México.

Aunque suene irónico, para adquirir libros españoles y mexicanos sigo dependiendo de los distribuidores locales y de las raras ocasiones en que aparecen, a un precio decente, en las librerías usadas de Estados Unidos.

Una de las mejores tiendas, según sus tarifas de envío, es BetterWorldBooks: por $3.99 (US$) despachan el libro a cualquier lugar del mundo, sin importar su peso o volumen. Esta librería también tiene un marketplace; si adquirimos el ejemplar por esta vía, el transporte costará $7.99, una tarifa más económica que el envío internacional estándar y que el costo de cualquier servicio de courier. Es también la mejor alternativa para libros grandes y pesados.

En algunos países existen compañías que proveen el servicio de casillero postal en Miami (EUA). Esta es la solución para comprar de aquellas librerías sin servicio internacional o para los casos en que el transporte de este courier, considerando su peso y velocidad, sea más eficiente o más barato que la compra directa a la tienda. Algunas compañías tienen tarifas especiales para envíos muy pesados (más de 5 kg); esta opción debe valorarse cuando estamos comprando una enciclopedia completa u otros casos similares.

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