Diez consejos para la escritura académica didáctica

Cuando uno se encuentra una joyita documental, no puede menos que compartirla. Por eso difundo el día de hoy un extracto del Instructivo para la elaboración de unidades didácticas, primer documento de la Universidad Estatal a Distancia (la de Costa Rica, no la de España) para sus noveles autores. El documento fue escrito por Alicia Gurdián y Ángela Tichler en 1977, pero sus lúcidas recomendaciones para la redacción de textos didácticos siguen vigentes.

  1. Piense que está hablando con un estudiante. Diríjase a él [o a ella].
  2. Considere su acción como una tutoría individual, no como una conferencia ante el público.
  3. Incluya diagramas, dibujos, modelos, ilustraciones, siempre que sea posible. Recuerde que una sola imagen puede comunicar mil palabras.
  4. Utilice un lenguaje conocido y accesible. Si es posible, agregue humor.
  5. Piense qué conocimientos son necesarios para dominar el o los temas de la unidad.
  6. ¿Cuáles de esos conocimientos son los más importantes?
  7. ¿Qué habilidades o destrezas son necesarias para lograr los objetivos?
  8. ¿Qué actitudes deben fomentarse?
  9. ¿Qué cambios de conducta pretendemos producir como resultado de la unidad?
  10. Elabore una lista detallada del material de apoyo que requiere su unidad, así como el propósito y la forma en que se va a utilizar (1977: 44).

Dos detalles de esta lista me encantan: el uso del humor y la promoción del cambio de actitudes.

El humor libera endorfinas, produce un estado de bienestar y disfrute. Lo que se goza cuando se lee se recuerda mejor, se comprende mejor, se procesa mejor, se aplica mejor.

El otro detalle es el trabajo con actitudes. La formación académica no puede circunscribirse a la transmisión de datos. Se forman ciudadanos y profesionales, personas útiles para su nación y su comunidad. No se fabrican tecnócratas o enciclopedias parlantes. Por eso, quienes se dedican a la educación –ya sea presencial o escrita, el medio es irrelevante– también están promoviendo cambios de actitud, para bien o para mal. Más vale vigilar que sean para bien según la sociedad que soñamos y necesitamos.

 

Aclaraciones terminológicas

Se denomina unidad didáctica a los libros empleados en una asignatura. Las tutorías son clases presenciales para aclarar dudas y conceptos; no son clases magistrales propiamente dichas.

Referencia bibliográfica

Gurdián, Alicia y Tichler, Ángela. (1977). Instructivo para la elaboración de unidades didácticas. Universidad Estatal a Distancia, San José.

3 comentarios

Archivado bajo Escritura académica, Escritura técnica

3 Respuestas a “Diez consejos para la escritura académica didáctica

  1. Definitivamente una carcajada en el salón de clases permite un diálogo mucho más genuino e intenso con el profesor y los materiales de estudio.

  2. Cuando se da clase el humor es imprescindible para crear buen ambiente y hacer que los alumnos aprendan mejor y más tranquilos.

  3. Jacqueline Murillo

    Sin duda, estamos de acuerdo. Eso de que la letra entra mejor con sangre hay que modificarlo: con la risa se tiene más éxito. 😀

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